El ánade real es uno de los patos más conocidos y reconocibles del mundo. Destaca por el llamativo contraste entre el verde brillante de la cabeza del macho y los tonos pardos de la hembra, una diferencia que facilita su identificación en humedales, ríos y parques urbanos. Se trata de una especie muy adaptable que convive con facilidad cerca de las personas, lo que explica su presencia habitual en estanques y canales de ciudades europeas.