Este perezoso de tres dedos, fotografiado en Puerto Viejo de Talamanca (Costa Rica), no es un animal perezoso: es un animal eficiente. Su dieta se basa en hojas, un alimento pobre en energía y difícil de digerir, así que ha resuelto el problema por el otro extremo, gastando lo mínimo. Se mueve despacio, duerme mucho y digiere durante días.