Bajo la fría mirada del Monte Rainier, se deja ver una alfombra de flores silvestres. Todos los veranos, los prados circundantes se visten de colores vivos gracias a las flores subalpinas: aster púrpura, coral rosa y lirio tigre amarillo. Rainier, la cima más alta de Washington, Estados Unidos, alcanza 4.000 metros y está cubierta por glaciares y nieve.