Olvídate de la máquina de humo. Fráncfort, Alemania, tiene algo mucho más efectivo: una catedral gótica con una torre que parece lista para una sesión espiritista a medianoche. La catedral de San Bartolomé, que vemos en la imagen, tiene la silueta medieval que Halloween habría elegido como escenario perfecto. Pero la historia de esta celebración es aún más extraña.