Estos caballos, leones y rinocerontes se pintaron hace unos 36.000 años en la cueva de Chauvet, en Vallon-Pont-d"Arc (Francia), aunque lo que muestra la imagen es una copia. La cueva original, descubierta en 1994, permaneció sellada durante milenios y conserva más de 400 pinturas y grabados; para protegerla del deterioro que provoca la presencia humana, nunca se abrió al público.