Para observar a estas adorables criaturas, necesitarás ponerte unas buenas botas de montaña y dirigirte a la majestuosa cordillera de los Andes en Argentina. Allí, encontrarás a los guanacos, unos animales salvajes fascinantes. A pesar de su semejanza con sus parientes domesticados, las llamas, los guanacos mantienen su estado indómito.