Las casetas de playa de Southwold, en la costa de Suffolk, Inglaterra, son uno de los iconos más reconocibles del litoral inglés: decenas de pequeñas cabañas de madera pintadas en colores vivos se alinean frente al Mar del Norte, aportando un toque festivo al paisaje ventoso del este de Inglaterra. Construidas originalmente como refugios para bañistas y pescadores, algunas llevan generaciones pasando de padres a hijos.